Los padres del cadáver exquisito

El Surrealismo supone la entrada en la literatura del mundo de los sueños, la parte irracional (que ya había sido explorada por los románticos y los simbolistas, pero no tan abruptamente). Se entiende el arte como un camino de liberación del subconsciente en virtud de lo cual la literatura se puebla de enumeraciones caóticas, metáforas nuevas e insólitas, irracionales.

Los padres del movimiento son André Bretón, Louis Aragon y Paul Éluard.

André Bretón es el líder del Surrealismo y firma el primer Manifiesto surrealista que puedes leer aquí.

(Imagen extraída de aquí)

Sus versos oníricos,llenos de imágenes estaban escritos así:

“(…) Ordenen que les traigan recado de escribir, después de haberse situado en un lugar que sea lo más propicio posible a la concentración de su espíritu, al repliegue de su espíritu sobre sí mismo. Entren en el estado más pasivo, o receptivo, de que sean capaces. Prescindan de su genio, de su talento, y del genio y el talento de los demás. Díganse hasta empaparse de ello que la literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes. Escriban deprisa, sin tema preconcebido, escriban lo suficientemente deprisa para no poder refrenarse,
y para no tener la tentación de leer lo escrito. La primera frase se les ocurrirá
por sí misma, ya que en cada segundo que pasa hay una frase, extraña a nuestro pensamiento consciente, que desea exteriorizarse. Resulta muy difícil pronunciarse con respecto a la frase inmediata siguiente; esta frase participa, sin duda, de nuestra actividad consciente y de la otra, al mismo tiempo, si es que reconocemos que el hecho de haber escrito la primera produce un mínimo de
percepción. Pero eso, poco hade importarles; ahí es donde radica, en su mayor parte, el interés del juego surrealista. No cabe la menor duda de que la puntuación siempre se opone a la continuidad absoluta del fluir de que estamos hablando, pese a que parece tan necesaria como la distribución de los nudos en una cuerda vibrante. Sigan escribiendo cuanto quieran. Confíen en la na
turaleza inagotable del murmullo. Si el silencio amenaza, debido a que han cometido una falta, falta que podemos llamar «falta de inatención», interrumpan sin la menor vacilación la frase demasiado clara. A continuación de la palabra que les parezca de origen sospechoso pongan una letra cualquiera, la letra l, por
ejemplo, siempre la l, y al imponer esta inicial a la palabra siguiente conseguirán que de nuevo vuelva a imperar la arbitrariedad (…)”
Extracto del Primer Manifiesto surrealista.
Aquí puedes leer muchos poemas del autor. Y este es un collage digital basado en uno de sus textos:

¿Quién se atreve  a hacer uno? Lo recompensaré.

El Manifiesto surrealista fue firmado por Breton y por Soupault.  Ambos escribieron al dictado de la escritura automática Los campos magnéticos .

“(…)  A veces, el viento nos abraza con sus grandes manos frías y nos liga a los árboles recortados por el sol.  Todos reímos y cantamos, pero ya nadie siente latir el corazón. La fiebre nos abandona  Las estaciones maravillosas no nos cobijan nunca más: Los luengos corredores nos asustan.  Tenemos que continuar reprimiéndonos para vivir estos minutos triviales, estos siglos hechos girones.

Antaño amábamos los soles de fin de año, las estrechas llanuras sobre las que nuestra mirada fluía como los ríos impetuosos de nuestra infancia. Pero en estos bosques repoblados de animales absurdos, de plantas conocidas, sólo se encuentran reflejos.

Las ciudades que ya no queremos amar han muerto.  Mirad a vuestro alrededor: sólo queda el cielo y esos enormes espacios indecisos que acabaremos detestando.   Con la punta de los dedos alcanzamos aquellas tiernas estrellas que poblaban nuestros sueños.  Nos dijeron que existen, allí, valles prodigiosos: cabalgatas perdidas para siempre en ese Far West aburrido como un museo.

Cuando las grandes aves remontan vuelo, se elevan sin un solo grito y el cielo estriado ya no resuena con su llamada.  Cruzan sobre los lagos, sobre los fértiles marjales; sus alas apartan las nubes demasiado lánguidas.  Ni siquiera nos dejan sentarnos;  inmediatamente suenan risotadas y estamos ligados a confesar a gritos todos nuestros pecados.(…)”

Fragmento de Los campos magnéticos

Otro representante de Surrealismo es Paul Éluard. Aquí está con Salvador Dalí, Nuch y Gala (la esposa del pintor con la que Éluard matuvo una relación sentimental. Fue también la musa de muchos autores surrealistas)

(Imagen extraída de aquí, donde también puedes leer las carta de amor de Éluard a Gala) En este artículo se habla de Gala, Éluard, Dalí como tres seres de otro mundo.

Este es un precioso poema de Éluard, para escuchas hierbas en las risas:

Tú la única y escucho las hierbas de tu risa
A ti te arrebata tu cabeza
Y desde lo alto de los peligros de muerte
Bajo los globos enmarañados por la lluvia de los valles
Bajo la pesada luz bajo el cielo   de   tierra
Tú engendras la caída.
Los pájaros ya no son refugio suficiente
Ni la pereza ni la fatiga
El recuerdo de los bosques y de los arroyos frágiles
En la mañana de los caprichos
En la mañana de las caricias visibles
En la clara mañana de la ausencia la caída.

Las barcas de tus ojos se extravían
En el encaje de las desapariciones
El abismo es revelado que los otros lo extingan
Las sombras que tú creas no tienen derecho a la noche.

Este está dedicado al también surrealista Max Ernst:

      En un rincón el incesto ágil
Gira en torno a la virginidad del vestido corto
En un rincón el cielo liberado
Entrega esferas blancas a las espumas de la tormenta

En un rincón más claro que la totalidad de los ojos
Esperan a los peces de la angustia
En un rincón el carruaje de verdor del verano
Gloriosamente inmóvil para siempre

Al brillo de la juventud
De las lámparas encendidas con retardo
La primera muestra senos que matan a los insectos rojos.

He aquí una imagen del cuadro de Ernst, “Treinta y tres muchachas salen a cazar la mariposa blanca”. Está en el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid:

Treinta y tres muchachas salen a cazar la mariposa blanca, Max Ernst
Otro padre del cadáver exquisito es el también francés Louis Aragon. El cantaautor francés Brassens interpreta su poema “No hay amor feliz”:
Un poeta surrealista que también transitó por “Los espacios del sueño” fue Robert Desnos. Con su sueño cerramos esta entrada:
“(…)  A veces extrañas figuras nacen el momento del sueño y desaparecen.
Cuando cierro los ojos, las floraciones fosforescentes aparecen y se marchitan y renacen como fuego de artificios carnosos.
Países desconocidos que recorro en compañía de criaturas.
Estás tú sin duda, oh bella y discreta espía.
Y el alma palpable de la extensión.
Y los perfumes del cielo y de las estrellas y el canto del gallo de hace 2000 años y el grito del pavo real en los parques en llamas y besos.
Manos que se aprietan siniestramente en una luz descolorida y ejes que chirrían sobre los caminos de espanto.
Estás tú sin duda a quien no conozco, a quien conozco al contrario.
Pero que, presente en mis sueños, te obstinas en dejarte adivinar en ellos sin aparecer.
Tú que permaneces inasible en la realidad y en el sueño.
Tú que me perteneces por mi voluntad de poseerte en ilusión pero que no acercas tu rostro sino cuando mis ojos se cierran tanto al sueño como a la realidad.
Tú que en despecho de una retórica fácil donde la ola muere en la playa, donde la corneja vuela entre las fábricas en ruinas, donde la madera se pudre crujiendo bajo un sol de plomo.
Tú que estás en la base de mis sueños y que sacudes mi alma llena de metamorfosis
y que me dejas tu guante cuando beso tu mano.
En la noche están las estrellas y el movimiento tenebroso del mar, de los ríos, de los bosques, de las ciudades, de las hierbas, de los pulmones de millones y millones de seres.
En la noche están las maravillas del mundo.
En la noche no están los ángeles guardianes, pero está el sueño.
En la noche estás tú.
En el día también.
 

Algunas pintoras surrealistas (IV)

Otra pintora surrealista poco conocida es Maruja Mallo, a la que cantan Rosa Cedrón y Cristina Pato en esta canción:

De esta pintora gallega, cercana a la Generación del 27,decía  Salvador Dalí  que era mitad ángel, mitad marisco. Este documental sobre la artista lleva como título las palabras del pintor:

 

 

 

 

 

 

Esto es lo que escondía Maruja, inconformista y rebelde,  detrás de su mirada:

 

 

Maruja Mallo. Transgresión en la obra y en la vida

Maruja Mallo con Josefina Carabias, apoyada sobre su óleo ‘Antro de fósiles’. La fotografía está extraída de aquí, página en la que puedes leer un buen artículo sobre su obra y su obra.

Maruja Mallo, fue una de las sinsombrero de la Generación del 27. Si ves este documental sabrás a qué me refiero:

Algunas pintoras surrealistas (III)

Una gran amiga de Leonora Carrington fue  Remedios Varo, pintora catalana poco conocida en España pero muy admirada y querida en su México de adopción:

Su enigmática y onírica  pintura nos ofrece sueños liberados y un mundo propio en su pintura:


escultura

“Cazadora de astros”

“Papilla estelar”

“Planta insumisa”

“(…) Con su cara de pájaro, Remedios Varo no tiene ninguna duda en poblar el mundo a su manera, que es otra. No habla por los resquicios, las grietas o las hendiduras llenas de moho donde mis cicatrices vegetan. No, ella se ha posesionado del mundo, no ni siquiera es eso, lo ha dispuesto de nuevo. No se está peleando nada, el lienzo le pertenece, el blanco es suyo, poblarlo es un agudo juego de la imaginación. Cual plateados hilos de araña, la sustancia de los sueños envuelve y penetra sus pinturas.(…)”  Fragmento extraído de este interesante artículo sobre la pintura de la artista.

La vanguardia y el cabaret

En el cabaret Voltaire de Zurich se reunían muchos artistas refugiados de la Primera Guerra Mundial y crearon un movimiento irreverente, rebelde, inconformista, ilógico, irracional, absurdo  entre los absurdos: el Dadaísmo.

Visita en Cabaret Voltaire

(Fotografía tomada de aquí)

En Cabaret Voltaire, los artistas se reunían para leer poesía y hablar de tonterías, para gritar, para aullar, para bailar sin ritmo, al azar, generando una completa y absoluta cacofonía. Hasta que un día, el organizador del Cabaret Voltaire, Hugo Ball, anunció que iba a publicar una pequeña revista titulada Dadá. Tristan Tzara, quedó tan enamorado de la palabra que empezó a escribir poesía sin sentido en su nombre. Había nacido el dadaísmo. Texto extraído de este interesante artículo.

Fuente de la imagen

En el presente vídeo se explica muy bien la esencia del movimiento:

 

Así comienza el primer manifiesto dadaísta firmado por Tzara que puedes leer aquí.

La magia de una palabra

—DADA— que ha puesto a los periodistas

  ante la puerta de un mundo

  imprevisto, no tiene para nosotros

   ninguna importancia.

Aquí hay textos de  Tristan Tzara, por si te apetece  leerlos.Y este es un poema dadaísta  de Hugo Ball:
Entre mis párpados avanza un carrito de niño.
Entre mis párpados va un hombre con un caniche.
Un grupo de árboles se torna un fajo de serpientes y silba por el cielo.
Una piedra sostiene una charla. Árboles en fuego verde. Islas flotantes.
Temblor y tintineo de conchas y cabezas de pescado como en el fondo del mar.
Mis piernas se extienden hasta el horizonte. Cruje una carroza
Muy a lo lejos. Del horizonte exceden mis botas como torres
De una ciudad que se hunde. Soy el gigante Goliat. Queso de cabra digiero.
Soy un ternerito de mamut. Me olfatean los verdes erizos de pasto.
La hierba tiende sables y puentes y arcoiris verdes sobre mi barriga.
Ahora bien, si lo que quieres es escribir un poema dadaísta sigue las instrucciones:

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.
Si prefieres la imagen plástica haz un arte encontrado. Un objeto cotidiano, por el hecho de ser encontrado o elegido poe el artita y presentarse descontextualizado, adquiere la condición de arte. Su creador fue Marcel Duchamp:
         “Rueda de bicicleta”
El uso de objetos encontrados fue una técnica asumida de forma inmediata por el movimiento dadaísta, usándolo tanto Man Ray como Francis Picabia
Fotografías de Man Ray

Algunas pintoras surrealistas (II)

Fue fotógrafa de Frida Kahlo, pintora y escritora. Se llama Leonora Carrington:

leonora carrington 3

El mundo que pinto no sé si lo invento, yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mí.

(Imagen y cita extraída de aquí)

Ella se pintó así:

Y estas son algunas  “visiones de ese mundo que la inventó a ella”:

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta página puedes encontar información sobre la vida y la pintura de esta interesante mujer. Aquí también hay una buena selección de su obra.

Fue compañera del pintor, surrealista también, Max Ernst:

Leonora Carrington y Max Ernst, Inglaterra 1937.

Esta es la última entrevista que se conserva de Leonora Carrington, la novia del viento:

Metrópolis

El Futurismo no solo tuvo incidencia en la pintura o la poesía, También en el cine. Prueba de ello es la película Metrópolis, filmada en 1927. El guion fue escrito por Fritz Lang y su esposa Thea von Harbou

Este es un trailer de la misma:

En este estupendo blog puedes encontrar un análisis de la película. En esta otra página hay una ficha técnica del filme. Se habla así de su argumento:

En una megalópolis del año 2026, los obreros viven recluidos en un gueto subterráneo, donde se encuentra el corazón industrial de la ciudad y del que no pueden salir. Pero, incitados por un robot, se rebelan contra la clase intelectual que detenta el poder y amenazan con destruir la ciudad exterior. Freder , el hijo del soberano de Metrópolis, y María, una muchacha de origen humilde, intentarán evitar la destrucción apelando a los sentimientos y al amor.

Si quieres verla la puedes encontrar en la biblioteca del insti.

Nota al margen:

Para nuestro campeón de ciclismo, Carlos Amil, el movimiento de un ciclista:

Umberto Boccioni, Dinamismo de un ciclista, 1913

La banda Picasso

Es el nombre de una película de Fernando Colomo que narra el momento en que Pablo Picasso y el poeta vanguardista Apollinaire (autor de caligramas)  se vieron envueltos en el robo de La Gioconda.

Aunque la película no es una de las imprescindibles sí refleja muy bien como era el loco y bohemio ambiente vanguardista que se vivía en París a principios del siglo XX.

He aquí un trailer de la película:

En algunas escenas de la misma se ve cómo el pintor cubista está creando su obra “Las señoritas de Avignon”:

He aquí un estudio de la misma: