El ruido y la furia

Supongo que recordaréis este texto que comentasteis en el último examen:

Un día u otro había de morir.
Hubiese habido un tiempo para tales palabras…
El día de mañana, y de mañana, y de mañana
se desliza, paso a paso, día a día,
hasta la sílaba final con que el tiempo se escribe.
Y todo nuestro ayer iluminó a los necios
y la senda de cenizas de la muerte. ¡Extínguete, fugaz antorcha!
La vida es una sombra tan sólo, que transcurre; un pobre actor
que orgulloso, consume su turno sobre el escenario
para jamás volver a ser oído. Es una historia
contada por un necio, llena de ruido y furia,
que nada significa.

Es un fragmento de Macbeth. Pues bien, William Faulkner, en el siglo XX, en un ejercicio de intertextualidad, escribió una novela también llamada El ruido y la furia. Muy rompedora y vanguardista, es una obra de gran profundidad, cuya lectura puede esperar para dentro de unos años. Pero no está mal que la conozcas. Así comienza:

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A través de la cerca, entre los huecos de las flores ensortijadas, yo los veía dar golpes. Venían hacia donde estaba la bandera y yo los seguía desde la cerca. Luster estaba buscando entre la hierba junto al árbol de las flores. Sacaban la bandera y daban golpes. Luego volvieron a meter la bandera y se fueron al bancal y uno dio un golpe y otro dio un golpe. Después siguieron y yo fui por la cerca y se pararon y nosotros nos paramos y yo miré a través de la cerca mientras Luster buscaba entre la hierba. «Eh, caddie». Dio un golpe. Atravesaron el prado. Yo me agarré a la cerca y los vi marcharse. «Fíjese». dijo Luster. «Con treinta y tres años que tiene y mire cómo se pone. Después de haberme ido hasta el pueblo a comprarle la tarta. Deje de gimplar. Es que no me va a ayudar a buscar los veinticinco centavos para poder ir yo a la función de esta noche». Daban pocos golpes al otro lado del prado. Yo volví por la cerca hasta donde estaba la bandera. Ondeaba sobre la hierba resplandeciente y sobre los árboles. «Vamos». dijo Luster. «Ya hemos mirado por ahí. Ya no van a volver. Vamos al arroyo a buscar los veinticinco centavos antes de que los encuentren los negros». Era roja, ondeaba sobre el prado. Entonces se puso encima un pájaro y se balanceó. Luster tiró. La bandera ondeaba sobre la hierba resplandeciente y sobre los árboles. Me agarré a la cerca. «Deje de gimplar». dijo Luster. «No puedo obligarlos a venir si no quieren, no. Como no se calle, mi abuela no le va a hacer una fiesta de cumpleaños. Si no se calla, ya será lo que voy a hacer. Me voy a comer la tarta. Y también me voy a comer las velas. Las treinta velas enteras. Vamos, bajaremos al arroyo. Tengo que buscar los veinticinco centavos. A lo mejor nos encontramos una pelota. Mire, ahí están. Allí abajo. Ve». Se acercó a la cerca y extendió el brazo. «Los ve. No van a volver por aquí. Vámonos».

James Franco la llevó al cine con el nombre El sonido y la furia. He aquí un trailer de la misma:

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Mucho ruido y muchas nueces

“Todo se disipará, e igual que se ha esfumado mi etérea función, no quedará ni polvo. Somos de la misma sustancia que los sueños, y nuestra breve vida culmina en un dormir”

 La tempestad, acto IV, escena I

De Shakespeare todo el mundo ha oído hablar. De su teatro ( aquí tenéis la presentación vista en clase) no podemos decir “mucho ruido y pocas nueces”, como su afamada comedia. Más bien, todo lo contrario.  Su extensa obra, como ya sabéis, puede clasificarse en tres bloques: comedias, tragedias y dramas históricos. Muchísimas veces han sido interpretadas en escenarios de todo el mundo y también llevadas al cine y a la ópera. Aquí queda una pequeña muestra de ello:

Comedias

El enredo de raíz clásica (Plauto, Terencio…) e italiana fueron el punto de partida para la elaboración de las comedias de Shakespeare. Los elementos más característicos del enredo (los malentendidos, el uso del disfraz, las intrigas de giros inesperados…) conforman la base de estas obras. En ellas el autor estudia todas las clases sociales por lo que constituyen un buen reflejo de la sociedad. Pero sus personajes están lejos de ser meros estereotipos: son criaturas de carne y hueso perfectamente individualizadas. Sin pretender ser aleccionadoras, de sus comedias se infieren los peligros de las actitudes nocivas, pero siempre se resuleven felizmente.

Son buena muestra de todo ello las comedias de la primera etapa del autor entre las que se destacan La comedia de las equivocaciones  La fierecilla domada. Esta última procede, al parecer, de un cuento de El conde Lucanor, tituladoLo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde“. ) 

La obra se basa, en principio, en el carácter díscolo y malhumorado de Catalina Minola, mujer que ahuyenta, no pocas veces a golpes, a cuantos pretendientes se interesan por ella ante su padre. El asunto no tendría mayor transcendencia si no fuese porque, según la costumbre, el padre de Catalina, el rico Don Bautista Minola, se niega a entregar en matrimonio a su hija menor, Blanca, hasta que no haya casado a la mayor; para desconsuelo de los ambiciosos aspirantes a su mano, Hortensio, Gremio y Lucencio. Tanto la llegada a la ciudad por parte de Petruchio, un joven ambicioso y despreocupado, así como su disposición de cortejar a la áspera Catalina, proporciona a los pretendientes de Blanca una esperanza para la que unen sus esfuerzos a los esfuerzos del ya casi desesperado Bautista. Este planteamiento inicial se desarrolla en forma de diversas situaciones de enredo y abundantes diálogos ocurrentes. El ingenio verbal se convierte sin duda en la más contundente de las armas. Además, destaca también sin duda el doble banquete nupcial con que concluye la obra y que constituye todo un giro inesperado a la situación de partida. (Información copiada de aquí)

Fue llevada a la gran pantalla bajo el nombre  La mujer indomable

A esta comedia le siguen, entre otras,  El sueño de una noche de verano, Las alegres comadres de Windsor y El mercader de Venecia. 

El sueño de una noche de verano era la obra que Neil, el protagonista de El club de los poetas muertos, acaba interpretando pese a las prohibiciones de su padre:

Podéis leer más sobre la obra en esta entrada anterior o leerla completa aquí.

Con respecto a Las alegres comadres de Windsor, la comedia, ambientada en Inglaterra,  cuenta dos historias independientes: por un lado, los infructuosos intentos de Sir John Falstaff por seducir a las señoras Ford y Paige (las alegres comadres que dan título a la obra), y, por otro lado, las peripecias de los tres pretendientes de la hija de la señora Paige. En Windsor, Sir John Falstaff busca una solución a sus problemas económicos a través de alguna señora acaudalada. Para probar suerte, envía cartas de amor idénticas a las señoras Ford y Paige, pero estas, amigas, descubren el engaño y deciden burlarse de Sir John, y lo citan en casa de Ford. Por otro lado, los maridos también descubren los planes de Falstaff, informados por los resentidos sirvientes de Falstaff. El señor Paige confía en su esposa, pero Ford se ve dominado por los celos y, haciéndose pasar por un tal Broom, paga a Falstaff para que seduzca a la señora Ford. Por otro lado, la hija de los Paige tiene tres pretendientes: Slender (favorito de su padre), el doctor francés Caius (preferido de la señora Paige) y el joven Fenton, que es de quien la chica está realmente enamorada. (Aquí puedes continuar leyendo su argumento y aquí la obra completa)

John Falstaff el protagonista principal  ha sido inspiración para multitud de obras posteriores en la literatura (incluso del propio Shakespeare, como veremos), la ópera y el cine por su carácter festivo, fanfarrón y vanidoso.  Destaca Falstaff , la comedia lírica operística en tres actos con música de Giuseppe Verdi:

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También aparecen dos historias en la comedia El mercader de Venecia.  Por un lado, la doble entre de Bassanio-Gratiano y Portia-Nerissa, y, por otro, la de Jessica (hija de Shylock) con Lorenzo. Todo ello, presidido por la relación entre Antonio y Shylock. Bassanio quiere cortejar a la rica heredera Portia, pero precisa de una importante suma de dinero para hacerlo, pues ha de hacer un viaje y comprar ropas lujosas. Su buen amigo el mercader Antonio se ofrece a prestárselo pero, por no disponer de esa cantidad todavía (está a la espera de unos barcos con un cargamento), recurre al prestamista Shylock. Éste accede, pero con una condición: si no le devuelve el dinero, se cobrará la deuda con una libra de la carne de Antonio. La razón de tan extraño deseo es que Shylock odia a Antonio por una humillación a la que lo sometió. Bassanio tiene éxito en su cortejo de Portia (ella -por consejo de su difunto padre- le pide que elija entre tres cofres: uno de oro, otro de plata y otro de plomo, y Bassanio elige el correcto, el de plomo, lo que hace parecer que no le interesa el dinero de ella), pero los barcos de Antonio no llegan, por lo que no puede saldar su deuda económica con Shylock. Por tanto, tendrá que hacerlo con su carne. Para poner la cosas peores, la hija de Shylock se ha fugado con el cristiano Lorenzo. (Aquí encontrarás más información sobre la obra y en este enlace puedes leer la obra completa).

Trailer de la película dirigida por Michael Radford.

Comedias ya mucho más maduras son: Mucho ruido y pocas nueces, Como gustéis y  Noche de Reyes. 

Este fragmento está extraído de la película homónima Mucho ruido y pocas nueces:

 La obra se centra en el amor y el daño que los malentendidos o la traición pueden causar. Desarrolla de principio a fin dos tramas paralelas que funcionan en perfecta sincronía: la historia de amor de Claudio y Hero roza la tragedia mientras que la rivalidad de Beatriz y Benedicto es más jovial y desenfadada.

Por una parte, Claudio y Hero forman la pareja de enamorados que viven en un mundo idílico hasta que esta se rompe por la intervención del ruin Don Juan. Este personaje es un bastardo despechado y rencoroso que desea vengarse del condecorado Claudio. Finalmente, la intervención del alguacil Dogberry solucionará el conflicto. Por otra parte, Benedicto, desde su primera aparición muestra un humor hiriente y desdeñoso hacia las mujeres y hacia el amor, siendo el centro de sus críticas la joven Beatriz, sobrina del gobernador Leonato y prima de Hero, que derrota a Benedicto en sus duelos verbales. La rivalidad de la pareja se irá trocando en amor según transcurre la acción.  (Información extraída de este blog de literatura). Podéis leer la obra completa aquí.

Como gustéis es la segunda del trío de las Grandes Comedias de Shakespeare, que empezó con Mucho ruido y pocas nueces y se cierra con Noche de Reyes. Se trata de una comedia deliciosa, en la que realmente pasan pocas cosas, pero lo hacen de un modo absolutamente encantador. Además, incluye a Rosalind, uno de los grandes personajes femeninos de Shakespeare (seguramente, el mejor de comedia) y el celebérrimo monólogo que comienza: “Todo el mundo es un escenario y los hombres no son más que actores”. La obra cuenta la historia de Orlando y Rosalind. Él es el hijo de un noble difunto al que su hermano Oliver maltrata. Harto de esta situación, marcha en busca de fortuna a la corte del duque Frederick (quien, a su vez, ha destronado a su hermano, el duque Senior). Allí, Orlando combate y vence al mejor luchador del duque. Rosalind -hija del duque Senior- y su prima Celia asisten al combate. Rosalind y Orlando se enamoran al instante.

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Irritado, el duque Frederick destierra a Rosalind, y ordena a Oliver que haga que maten a Orlando. Rosalind y Celia escapan al bosque de Arden disfrazadas de muchacho, acompañadas del bufón Touchstone. Al bosque también huye Oliver, al que le han informado de los planes de su hermano para matarle. Le acompaña su fiel sirviente Adam (como anécdota, la tradición dice que este fue el papel que Shakespeare se reservó para interpretar él en persona). En dicho bosque vive el depuesto duque Senior con un puñado de fieles seguidores . También allí habitan los pastores Silvius, Phebe y Audrey, y el el amargado y nostálgico noble Jaques. Puedes continuar leyendo el resumen aquí o la obra completa pinchando en este enlace.

Como gustéis fue interpretada en el teatro, entre otros, por la compañía de Centro Dramático Nacional

Creada en 1601 o 1602, Noche de Reyes  es muy probablemente la obra que Shakespeare escribe a continuación de Hamlet. El hilo argumental gira en torno a una trama principal: el triángulo amoroso entre el duque de Orsino, la noble dama Olivia y una joven llamada Viola (a los que los otros dos toman por un joven llamado Cesáreo). Una trama secundaria se centra en el enfrentamiento entre Malvolio -el estirado mayordomo de Olivia- y el trío formado por Sir Toby Belch (tío de Olivia), Sir Andrew Aguecheek (pusilámine personaje que pretente cortejar a Olivia) y Maria (mujer al servicio de Olivia). Por último, una tercera linea argumental nos habla de la relación entre Sebastián (hermano gemelo de Viola, al que ella cree muerto) y su leal amigo Antonio. Toda la historia es contemplada -y comentada- por Feste. el lúcido bufón de Olivia. Se ha producido un naufragio, y una mujer llamada Viola llega a las costas de Iliria. Viajaba con su hermano gemelo Sebastián, que cree que se ha ahogado. En Iliria, se hace pasar por un chico llamado Cesario para ser aceptada al servicio del duque de Orsino, cuyo confianza se gana rápidamente. Por esto, Orsino le pide que vaya a cortejar en su nombre a Olivia, una dama de la que está enamorado y que se niega a recibirle por estar ella de luto por la muerte de su hermano. Tras una primera entrevista. Cesareo no consigue que Olivia acepte a su señor. Muy al contrario Olivia se enamora de él. Por otro lado, Malvolio reprende a Sir Toby y Sir Andrew por estar armando bronca a las tantas de la noche. Molestos, deciden vengarse. María, la dama de compañía de Olivia, les propone un divertido plan. Aquí puedes seguir leyendo sobre la obra y aquí encontrarás la comedia completa. Un breve fragmento de la película basada en la obra de teatro.

 Las tragedias

En la tragedia es donde el genio de Shakespeare se muestra con mayor brillantez. Es este género también es el que le ha granjeado la máxima gloria. La creación de estas obras se concentra  en unos pocos años. salvo romeo y Julieta, escrita en su primera época, las tragedias más sobresalientes fueron creadas entre 1601 o 1602 (Hamlet) y 1606 (Macbeth). En medio quedan  Julio César, Otelo, El rey Lear,  Antonio y Cleopatra, Timón de Atenas y Coriolano. En sus tragedias, supo combinar el verso y la prosa y en su lenguaje caben desde la expresión más exquisita hasta el registro más familiar.

Vamos a empezar por Hamlet. Esta es una de las obras que vais a leer (podéis hacerlo aquí o coger el libro en la biblioteca) y comentaremos en  clase el famosísimo monólogo del protagonista interpretado por Kenneth Branagh, que también dirigió la película homónima.

Por otra parte, Mel Gibson también lo interpretó en el cine en 1990:

El Hamlet de Laurence Olivier sonaba así en inglés:

En el teatro, muchos actores fueron Hamlet. Eusebio Poncela fue uno de ellos y Blanca Portillo (que dice de la obra que es una guía del alma humana) otra Hamlet:

El personaje de Hamlet simboliza la duda pero también es una muestra del pesimismo existencial que tanto atraerá a los artistas románticos y a los filósofos existencialistas del siglo XX. Es tan grande la huella que ha dejado Hamlet que se podría hablar del hamletismo.

La obra también ha dado lugar a versiones más alternativas, como Rosencrantz y Guildenstern han muerto (basada a su vez en una obra de Tom Stoppard)

o  a versiones infantiles y musicales Como El rey león donde Simba debe vengar, como Hamlet, la muerte de su padre a manos de su tío Scar.

Por otra parte, también Ofelia ha dejado un cauce (fluvial) que ha sido transitado por muchos artistas, una de ellas la poeta Marta Dacosta, de quien hemos leído As amantes de Hamlet. 

La otra obra propuesta para leer (si queréis aquí ) es El rey Lear.  La gran Núria Espert interpretó, en catalán, a Lear dirigida por Lluís Pasqual.

El Centro Dramático Nacional también ha llevado al escenario esta obra revisada por Juan Mayorga (otro monstruo del teatro, que un día también será coronado como Shakespeare):

Para crear esta obra Shakespeare recurrió a una antigua leyenda céltica. Estamos, probablemente ante la tragedia de mayor alcance moral, ya que en ella se dirimen, en un sentido amplio, las grandes fuerzas que mueven el mundo: el Bien y el Mal. Este tema se concreta en la historia de Lear, el rey que, en reparto de su reino comete una evidente injusticia con Cordelia, la menor de sus tres hijas. Asistimos a la ingratitud de las dos hijas favorecidas (que lo abandonarán) y a la fidelidad amorosa de la perjudicada que, pese a su generosidad,  es incapaz de rescatar a su padre del desenlace trágico. El progresivo deterioro del rey, que desemboca en la locura, se produce en un ambiente espeluznante de una naturaleza desoladora. El conflicto entre el Bien y el Mal se manifiesta en la oposición entre otros conceptos: fidelidad/ingratitud, amor/odio, lucidez/locura. Especial interés merece el personaje del bufón que es capaz de proferir las más profundas verdades, con un extraño lenguaje que raya el surrealista.

La adaptación más conocida de esta obra es Ran (1985), un clásico del cine japonés en el que su director, Akira Kurosawa, supo sumar la esencia del texto original al pasado legendario de su país.

Tampoco podemos hablar de la tragedia shakesperiana sin citar Otelo. La obra aborda, entre otros, el tema del poder diabólico de los  celos a través del personaje Otelo, general del ejército de Venecia, africano que acaba de casarse con una dama veneciana, Desdémona.

Otelo y Desdémona, obra de Théodore Chassériau

El matrimonio se traslada a Chipre acompañado de algunos oficiales, entre los que se encuentra Yago (símbolo de la manipulación diabólica) resentido y manipulador, que convence a Otelo de que su esposa le ha sido infiel.  A causa de los celos, Otelo asesina a Desdémona y, conocido el engaño, se suicida. Aquí puedes leer la obra completa.

Así comienza la versión cinematográfica que hizo  Kenneth Branagh de la obra:

Como hemos visto, la ambición es un tema casi constante en las tragedias de Shakespeare, sin embargo la obra que mejor lo representa es Macbeth que puedes leer aquí. la obra cuenta la historia de  Macbeth, general del rey Duncan de Escocia, unas brujas le auguran la posibilidad de reinar.

Macbeth y Banquo con las brujas por Johann Heinrich Füssli.

Instigado por su esposa, asesina al rey. Las brujas siguen señalándole posibles enemigos, y Macbeth extermina a todos cuantos ponen en peligro sus planes. Lady Macbeth se quita la vida presa del sentimiento de culpa, mientras que Macbeth es asesinado por venganza.

La adaptación más reciente de la obra es la película británica estrenada en 2015 dirigida por Justin Kurzel:

Si te apetece puedes leer aquí la obra completa.

Hay otro grupo de tragedias que tienen como telón de fondo la historia de Roma, sin embargo los temas latentes en las mismas son, de nuevo, las ambiciones humanas y los entresijos del poder.  Lo que menos interesa es lo puramente histórico, pues lo importante es la profundización en los conflictos internos de sus personajes como la tiranía, la justicia, el deber patriótico… Destacan Tito Andrónico y Julio César.

De la primera existen diversas adaptaciones  al cine, pero quizá  la más conocida sea Titus dirigida por Julie Taymor e interpretada por Anthony Hopkins y Jessica Lange, entre otros.

Por otro lado, de Julio César destaca la memorable interpretación que hizo Marlon Brando del personaje que da nombre a la obra:

La obra se inicia con el retorno triunfal de Julio César a Roma después de derrotar a Pompeyo. El pueblo reverencia a César, y algunos hombres del Senado temen que este aproveche tan ferviente admiración para asumir una cuota peligrosa de poder, que podría poner en peligro el orden republicano y dejar todo el gobierno en manos de César. A la cabeza de este grupo de conspiradores se encuentra Casio, quien logra convencer al reticente Bruto de que se una a ellos. El argumento que convence a Bruto es que César ha de morir para que la República sobreviva. Los planes de los conspiradores se concretan y Julio César es asesinado en el Senado. Esto hace que se desencadene una guerra civil entre el bando de los conspiradores pro-republicanos y el liderado por Marco Antonio,  amigo de Julio César, y el joven Augusto. (Aquí puedes leer más sobre la obra y aquí el texto completo)

A pesar de que todas las tragedias citadas son bastante conocidas quizás sea Romeo y Julieta, la primera de todas sus obras trágicas, la que le dio más fama al escritor. Se trata de la historia de Romeo y Julieta, los respectivos hijos de dos familias de Verona enemistadas: los Montesco y los Capuleto.

Casa de Julieta” de Verona

Los dos jóvenes se enamoran pero frente a la pasión amorosa de estos se erige otra pasión de fuerza incontrolable: la del odio entre las dos familias. Romeo y Julieta saltan por encima de las barreras de sangre y clanes al jurarse amor eterno y atraviesan un camino de lucha contra el peso de las convenciones.No obstante, los jóvenes mueren arrastrados por un inexorable destino adverso. Con todo, en el espectador permanece la impresión de que el amor ha traspasado la frontera de la muerte. Si quieres leer la obra puedes hacerlo pinchando aquí. Después de hacerlo quizás quieras ver cómo se ha adaptado en el cine.

Más moderna es la versión Romeo +Julieta. Está en la biblioteca, aquí podéis ver un adelanto:

El musical West Side Story recrea la misma historia pero integrada en el ambiente de las bandas callejeras neoyorkinas. Asimismo Los tarantos es una revisión de la misma tragedia ambientada en el mundo gitano.

Dramas históricos

Una de las fuentes principales del teatro isabelino fue la propia historia de Inglaterra. El pueblo inglés, que vivía con el reinado de Isabel I una relativa situación de paz, reclamaba ahondar en el pasado cruento y belicoso de su país. Shakespeare no fue insensible a esta demanda y escribió varias piezas históricas, la mayoría durante la última década del siglo XVI. A este grupo pertenecen: Enrique IV, Enrique V, Enrique VI, Enrique VIII,  Ricardo II, Ricardo III, El rey Juan, Eduardo III. El interés de estas obras no radica ya en las circunstancias o episodios concretos del pasado, sino en la pasión con que se presentan las ambiciones humanas relacionadas con el poder. Acaso la más destacada de estas obras sea Ricardo III, por la fuerza extraordinario con que se presentan la maldad y la justicia.

 Radioteatro de la obra Ricardo III , que puedes leer aquí.

Como ves, la obra de Shakespeare es muy extensa y hay que dedicarle mucho tiempo a su lectura. A veces (como ocurre con las grandes obras) hay que leerlas en momentos diferentes de la vida porque estas se van enriqueciendo (y ganando profundidad) con los años y la perspectiva que estos nos dan. Pero aquí tienes una intervención de Les Luthiers que recoge muchas referencias a la extensa obra del dramaturgo:

Por otra parte, el dramaturgo británico ya citado Tom Stoppard ha realizado el  guion de la película Shakespeare in Love . Esta narra la aventura amorosa entre Viola de Lesseps y un joven William Shakespeare durante la época en la que el dramaturgo estaba escribiendo Romeo y Julieta. Aunque los personajes están basados en personas reales, lo que se cuenta en la película es en su mayor parte ficticio. Esta es la escena previa al estreno de la obra:

Shakespeare es el dramaturgo total, que refleja en sus obras todos los temas, conflictos y pulsiones humanas. En sus tragedias_ y en algunas comedias_ predomina una visión pesimista, desengañada, de la realidad y de la condición humana. Los tópicos del teatrum mundi (el mundo como teatro) o de vita somnium (la vida como sueño), así como la presencia recurrente de estructuras metateatrales (por ejemplo el teatro dentro del teatro en Hamlet, El sueño de una noche de verano o La tempestad) subrayan la fugacidad e inconsistencia de lo real:

“El mundo es un gran teatro,y los hombres y mujeres son actores.Todos hacen sus entradas y sus muchos y diversos papeles en su vida.Los actos, siete edades. Primero, la criatura,hipando y vomitando en brazos de su ama.Después, el chiquillo quejumbroso que, a desgano,con cartera y radiante cara matinal,cual caracol se arrastra hacia la escuela.Después, el amante, suspirando como un horno y componiendo baladas dolientes a la ceja de su amada. Y el soldado,con bigotes de felino y pasmosos juramentos,celoso de su honra, vehemente y peleón,buscando la burbuja de la fama hasta en la boca del cañón. Y el juez,que, con su oronda panza llena de capones,ojos graves y barba recortada,sabios aforismos y citas consabidas,hace su papel. La sexta edad nos trae al viejo enflaquecido en zapatillas,lentes en las napias y bolsa al costado;con calzas juveniles bien guardadas, anchísimas para tan huesudas zancas; y su gran voz varonil, que vuelve a sonar aniñada,le pita y silba al hablar. La escena final de tan singular y variada historia es la segunda niñez y el olvido total,sin dientes, sin ojos, sin gusto, sin nada”

Como gustéis

 

 

 

Sueño de una noche de verano

Hoy comienza el verano y una espectacular luna llena iluminará la primera noche de este estío, de manera que tu sueño, hoy, estará arropado y protegido por la brillante Selene.

Y así comienza la película Sueño de una noche de verano, basada en la obra homónima de Shakespeare:

Si quieres verla completa está en la biblioteca.

Aquí puedes ver la obra de teatro :

También el ballet se hizo eco de la historia:

Mendelssohn le puso música a la comedia. Esta marcha nupcial seguro que te suena:

Escritoras más recientes han tomado esta obra de Shakespeare como fuente de inspiración. Es el caso de Julie Kagawa, autora de sagas feéricas  que probablemente beban de la fuente shakesperiana. Nos la recomienda Lara, lectora entregada de Sueño de una noche de verano.

Verano, de Giuseppe Arcimboldo.

Titulo de la imágen Ulpiano Checa y Sanz - Celebrando el verano con una linterna china

“Celebrando el verano con una linterna china”

“(…) Quizás el verano convenga a la lectura porque se presta, no sé por qué, a contar cuentos. Muchas de nuestras ficciones más conocidas transcurren en verano: Crimen y castigo, de Dostoievski, empieza “una agobiante tarde de principios de julio”; la peste amenaza a los novios de Manzoni durante un atroz verano lombardo del siglo diecisiete; en la novela de Oscar Wilde, Lord Henry se encuentra con el apuesto Dorian Gray “cuando una leve brisa estival removía las copas de los árboles del jardín”; Cien años de soledad, de García Márquez, se abre en el mes de marzo, a fines de un húmedo estío colombiano; la pequeña Nell y su abuelo escapan de las garras del malvado Quilp a través de la campiña estival inglesa en El almacén de curiosidades, de Dickens; el profesor Ashenbach de Thomas Mann persigue la imagen del hermoso efebo por los callejones húmedos y sofocantes de Venecia en verano; y en verano también el joven tuberculoso Hans Castorp llega a la clínica de Davos, en lo alto de la Montaña Mágica; el memorioso Ireneo Funes de Borges sufre su prolongado insomnio durante un caluroso estío uruguayo; Elizabeth Bennett concede el sí al bello Darcy bajo un sol radiante y británico, dando un final feliz a tanto orgullo y prejuicio; es durante el verano que Poirot investiga los casos Muerte sobre el Nilo, El asesinato de Roger Ackroyd, Maldad bajo el sol, y tantos otros crímenes febriles. (…)”

Fragmento extraído del artículo “Llega la hora de leer sin reloj”

 

A mí se me ocurre añadir un libro de uno de mis escritores favoritos: Las lágrimas de San Lorenzo, de Julio Llamazares.

Hamletismo

Ninguna obra de Shakespeare ha dado lugar a una filosofía de la existencia, a una actitud ante la vida. Hamlet sí lo ha hecho dando lugar al hamletismo. Es la imagen de aquellos que, debido a una voluntad débil, vacilan sin cesar. Es Hamlet un personaje bien intencionado pero inoperante, lleno de palabras pero incapaz de conseguir nada, adicto a la melancolía y asqueado del mundo que le rodea, un Hamlet tal y como se desprende del primer y tercer soliloquio que contempla la posibilidad de suicidarse, que habla de la muerte como un dormir, o un Hamlet en el cementerio, calavera en mano, encarándose con la muerte.

Dürer Melancholia I.jpg

Melancolía, de Alberto Durero

El concepto de hamletismo, entendido como una actitud ante la vida tomó cuerpo después de que los románticos lo viesen como un hombre, no como un personaje, tal vez como ellos mismos: un ser humano que encarna la nobleza, pero que no puede actuar por una sensación de incapacidad, o por una conciencia enferma que solo es capaz de ver un mundo poseído por la corrupción y la indecencia y que, por tanto, resulta ser un fracaso. Es, por lo tanto, una figura que simboliza el desconcierto de la calle, sumergido en la muchedumbre solitaria, ante su incapacidad para cambiar lo que ve que está mal en su entorno.

(R.A. Foakes, Hamlet versus Lear: Cultural Politics and Shakespeare´s Art)

No sé si a Hamlet le serviría este Remedio para melancólicos de Ray Bradbury (autor a quien ya conoces).

Ofelia

Esta tarde hablaremos de Ofelia. Pues bien, si hay un personaje de ficción que me atrae (ya desde aquella primera lectura hecha cuando yo era una adolescente como vosotros) es el de Ofelia. Aquí os dejo una galería de las Ofelias que los pintores han visto.

Así la han pintado diferentes artistas decimonónicos.  Esta la imagen que de ella tiene Arthur Hughes :

Así la vio Waterhouse:

Por su parte, G.F. Watts

tiene esta imagen de ella:

Alexandre Cabanel reflejó así su suicidio:

y Dante Gabriel Rossetti pinta así la locura de Ofelia:

OFELIA: Señor, estaba cosiendo en mi aposento cuando el Príncipe Hamlet se presentó ante mí, con el jubón todo desceñido, descubierta la cabeza, sucias las medias, sin ligas y cayendo sobre el tobillo a modo de grilletes; pálido como su camisa, chocando una con otra sus rodillas y con tan doliente expresión en el semblante como si se hubiera escapado del infierno para contar horrores… Me cogió por la muñeca, apretándome fuertemente, se apartó después a la distancia de su brazo, y con la otra mano puesta así sobre su frente, escudriñó con tanta atención mi rostro como si quisiera retratarlo. Permaneció así largo tiempo, hasta que, sacudiéndome suavemente el brazo y moviendo así tres veces, de arriba abajo, la cabeza, exhaló un suspiro tan profundo y doloroso que parecía deshacérsele en pedazos todo su ser y haber llegado al fin de su existencia. Hecho esto, me dejó; y, con la cabeza vuelta atrás, parecía hallar su camino sin valerse de los ojos, pues se alejó por la puerta sin servirse de ellos, y hasta el último instante tuvo su lumbre fija en mí.
(Acto Segundo. Escena Primera)

Delacroix, la pinta también en su muerte:

 

De todas estas visiones de Ofelia, quizás más conocida y la más lírica sea la que nos ofrece el romántico inglés J.E. Millais:

Sobre un arroyo, inclinado crece un sauce

que muestra su pálido verdor en el cristal.

Con sus ramas hizo ella coronas caprichosas

de ranúnculos, ortigas, margaritas, y orquídeas

a las que el llano pastor da un nombre grosero

y las jóvenes castas llaman «dedos de difunto».

Estaba trepando para colgar las guirnaldas

en las ramas pendientes, cuando un pérfido mimbre

cedió y los aros de flores cayeron con ella

al río lloroso. Sus ropas se extendieron,

llevándola a flote como una sirena;

ella, mientras tanto, cantaba fragmentos

de viejas tonadas como ajena a su trance

o cual si fuera un ser nacido y dotado

para ese elemento. Pero sus vestidos,

cargados de agua, no tardaron mucho

en arrastrar a la pobre con sus melodías

a un fango de muerte.

(William Shakespeare, Hamlet)

Escoge Millais como modelo para su Ofelia a la poetisa y pintora Elizabeth Siddal, famosa por su belleza, con quien Rossetti contraería matrimonio en 1860. Hora tras hora pasaba ésta posando metida en una bañera y ataviada con un vestido de época. Como la creación de esta obra maestra se produjo durante el invierno, colocaba el pintor lámparas encendidas bajo la bañera para que el agua se mantuviese caliente. Cuenta el anecdotario popular que, una de las veces en que Elizabeth se encontraba posando, las lámparas se apagaron y, poco a poco, el agua de la que rebosaba la bañera se fue quedando helada. Pese a ello, y debido a que el artista, preso de fiebre creativa, no se dio cuenta del incidente, la modelo no expresó queja alguna. Sin embargo, y a resultas del incidente, Elizabeth cayó muy enferma con un fuerte resfriado y su padre, considerando responsable al pintor, le obligó a pagar una fuerte indemnización.

Odilon Redon, Ofelia, 1900-05

 

“Ofelia” vista por Rimbaud

Avanzando en el tiempo, no tuvo la modelo mejor suerte que el personaje representado. Elizabeth Siddal, convertida por su esposo en el prototipo de mujer reflejada en sus cuadros, con una larga cabellera rojiza y una mezcla de fragilidad y fortaleza, y presa de constantes episodios de melancolía, se suicidaría en 1862 con una sobredosis de láudano al no poder superar la conmoción por el alumbramiento de una hija muerta.

Debido a la importancia que supuso para los prerrafaelitas la atención minuciosa a la naturaleza, Millais recorrió buena parte del cauce del río Hogsmill a la altura de Ewell, al sureste de Inglaterra, hasta encontrar una localización cuya vegetación se adecuase a la relatada en Hamlet. De hecho, las flores, árboles y plantas que Shakespeare hace recoger a Ofelia en su delirio y que sirven de marco en su infeliz desenlace, conllevan un significado oculto, muy en relación con el trasfondo simbólico con el que los prerrafaelitas caracterizaban sus lienzos.

(Esta información está copiada de aquí,magnífica entradasobre Ofelia en el arte)

Este óleo a su vez inspiró a Klimt para su retrato de Ria Munk tras el suicidio de esta.

Valorado en 26 millones de dólares el retrato de suicida de Gustav Klimt

También entre las aguas de un río (y no sabemos si entre flores, como la Ofelia de Shakespeare y de Millais) buscó su muerte Virginia Woolf (escritora feminista británica de la que hablaremos este curso)

¿Ser o no ser?

Esta tarde hemos comentado en clase el famosísimo monólogo de Hamlet. Pues bien, mira todo lo que dio de sí esta pregunta y esta obra:

Hamlet en la literatura

En el siglo XIX aparecen adaptaciones de la obra como la de Alejandro Dumas, centrada en el tema amoroso y en la que Hamlet permanece con vida.

Más recientemente se elaboran otras adaptaciones libres, como la del colombiano Fabio Rubiano, Cada vez que ladran los perrosHamlet Máquina, del alemán Heiner Müller y O incerto señor don Hamlet, príncipe de Dinamarca, de Álvaro Cunqueiro.

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Sarabela Teatro llevó a escena la obra de Cunqueiro

Hamlet en el arte

La figura atormentada del protagonista del drama shakesperiano fue considerada prototípica de la personalidad romántica y por ello el gran representante del Romanticismo francés, Eugène Delacroix, le dedicó varios de sus cuadros: Hamlet, Hamlet y Horacio, etc…

Hamlet y el espectro

Hamlet y Horacio en el cementerio (1835, Musée du Louvre, París).

Delacroix también ilustró otra secuencia muy conocida como es la muerte de Polonio a manos del príncipe Hamlet. A ese suceso le dedicó dos obras :

-En una de ellas reproduce el instante en el que Hamlet descubre la presencia de otro hombre en la habitación de su madre.

-En el cuadro inferior que está a tu derecha, Delacroix quiso plasmar el momento en el que Polonio, tras ser descubierto por Hamlet, fallece.

Otro pintor que recogió una escena de la obra fue Daniel Maclise (1806-1870). El cuadro muestra la obra de teatro que tendrá lugar en la sala del castillo de Elsinor, en el Acto III. A la izquierda del cuadro, por encima de Ofelia, hay una estatua de la oración, y en el tapiz se representan La tentación en el Jardín del Edén y La Expulsión. En el otro lado del escenario, se encuentra una estatua de la Justicia y tapices que muestran El sacrificio de Abel y Caín asesinando a Abel. Estos temas bíblicos forman un alegórico contrapunto a la acción de la obra. Destaca el rostro atormentado de Claudio que mira hacia otro lado, mientras que la estatua de la justicia observa desde arriba. Maclise ha elegido representar el incidente clave de la obra de teatro, donde la tensión psicológica entre los personajes llega a un punto crítico. La escena puede ser vista como la representación de un juicio. Hamlet pone a Horacio como testigo, y el rey, en efecto, se perturba ante la representación de su propio asesinato (la información está copiada textualmente de aquí:

La escena de juego en Hamlet (1842, Forbes Magazine Collection, Nueva York).

También la Última escena de Hamlet (1884, Museo Nacional del Prado, Madrid) fue llevada al lienzo por el pintor español Salvador Sánchez Barbudo (1857-1917). Esta se desarrolla en una sala del castillo en la que se acaba de iniciar la apuesta promovida por el rey Claudio. Después del tercer asalto, Laertes hiere a Hamlet y, a su vez, es herido con su propia espada envenenada:

Puedes verla aquí con más detalle.

Por otra parte, Frans Hals también recoge en uno de sus cuadros a Hamlet:

Finalmente, cabe destacar la figura de William Blake, que también quiso inmortalizar, de nuevo, a Hamlet de esta manera.

 

Hamlet en la música

El drama del príncipe danés inspiró dos obras de Tchaikovsky: Obertura-Fantasía (Op. 67 a) y la Música incidental para Hamlet (Op. 67 b). El drama también fue adaptado a la ópera en 1872 por Ambroise Thomas.

Por otra parte, Hamlet ha dado nombre a un moderno grupo de rock español formado en los años 80.

Música incidental para Hamlet

Hamlet en el cine

La obra de Shakespeare ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones. Alguna de las versiones más reseñable es la protagonizada por Lawrence Olivier (1958):

En 1964 Grigori Kozintsev llevó la obra al cine. Destaca la banda sonora compuesta por Shostakovich (que tiene que sonarte porque la escuchamos en clase):

También destaca la película de Franco Zefirelli interpretada por Mel Gibson (1990) que nosotros veremos en clase. Aquí queda el trailer de la misma:

Finalmente, aquí queda el famosísimo monólogo interpretado por Kenneth Brannagh (1996) en la película que él dirigió:

En otras ocasiones la historia del príncipe danés ha sido adaptada a los tiempos modernos, como en Hamlet va en viaje de negocios, dirigida por el finlandés Aki Kaurismäki en 1987, o Hamlet (2000) en la que Ethan Hawke da vida a un Hamlet perdido en la ciudad de Nueva York. Así interpreta el famoso monólogo:

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He aquí contada por el señor Simpson:


En otros casos puede verso cómo el texto de Shakespeare está presente indirectamente, por ejemplo en la célebre comedia de Lubitsch Ser o no ser (1942) Aquí queda el trailer de la película. Si quieres verla la encontrarás en la biblioteca:

En la película En lo más crudo del crudo invierno,  dirigida por Kenneth Branagh unos actores van a interpretar esta obra de Shakespeare.

Incluso puede decirse que la muerte del rey y la posterior venganza sirvió de inspiración a los creadores de la película animada El rey león (1994). A muchos de vosotros os tiene que sonar (¡Mucho!)

Hamlet en el teatro

De todas la múltiples versiones que de esta obra se han hecho, os dejo aquí un trailer del Hamlet llevado al teatro por Tomaz Pandur. Está interpretada maravillosamente por la actriz Blanca Portillo:

Que cierren sus palabras esta entrada y que la pregunta que le da título siga creando miles de respuestas…