La vanguardia y el cabaret

En el cabaret Voltaire de Zurich se reunían muchos artistas refugiados de la Primera Guerra Mundial y crearon un movimiento irreverente, rebelde, inconformista, ilógico, irracional, absurdo  entre los absurdos: el Dadaísmo.

Visita en Cabaret Voltaire

(Fotografía tomada de aquí)

En Cabaret Voltaire, los artistas se reunían para leer poesía y hablar de tonterías, para gritar, para aullar, para bailar sin ritmo, al azar, generando una completa y absoluta cacofonía. Hasta que un día, el organizador del Cabaret Voltaire, Hugo Ball, anunció que iba a publicar una pequeña revista titulada Dadá. Tristan Tzara, quedó tan enamorado de la palabra que empezó a escribir poesía sin sentido en su nombre. Había nacido el dadaísmo. Texto extraído de este interesante artículo.

Fuente de la imagen

En el presente vídeo se explica muy bien la esencia del movimiento:

 

Así comienza el primer manifiesto dadaísta firmado por Tzara que puedes leer aquí.

La magia de una palabra

—DADA— que ha puesto a los periodistas

  ante la puerta de un mundo

  imprevisto, no tiene para nosotros

   ninguna importancia.

Aquí hay textos de  Tristan Tzara, por si te apetece  leerlos.Y este es un poema dadaísta  de Hugo Ball:
Entre mis párpados avanza un carrito de niño.
Entre mis párpados va un hombre con un caniche.
Un grupo de árboles se torna un fajo de serpientes y silba por el cielo.
Una piedra sostiene una charla. Árboles en fuego verde. Islas flotantes.
Temblor y tintineo de conchas y cabezas de pescado como en el fondo del mar.
Mis piernas se extienden hasta el horizonte. Cruje una carroza
Muy a lo lejos. Del horizonte exceden mis botas como torres
De una ciudad que se hunde. Soy el gigante Goliat. Queso de cabra digiero.
Soy un ternerito de mamut. Me olfatean los verdes erizos de pasto.
La hierba tiende sables y puentes y arcoiris verdes sobre mi barriga.
Ahora bien, si lo que quieres es escribir un poema dadaísta sigue las instrucciones:

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.
Si prefieres la imagen plástica haz un arte encontrado. Un objeto cotidiano, por el hecho de ser encontrado o elegido poe el artita y presentarse descontextualizado, adquiere la condición de arte. Su creador fue Marcel Duchamp:
         “Rueda de bicicleta”
El uso de objetos encontrados fue una técnica asumida de forma inmediata por el movimiento dadaísta, usándolo tanto Man Ray como Francis Picabia
Fotografías de Man Ray