Concordias de papel

Non vixíes, non controles, non humilles, non fagas dano, no tes dereito.

Non es máis home por deixarme feridas.

“Que insensatez unha muller facendo o que quere consigo mesma!”

A dor das palabras entristécenos a vida.

Non é denunciar solución cando a miña integridade é só unha ilusión.

Non intentes cambiar a miña vida.

Ah! Twiter instalei.

Vivir condicionada.

Non lle fales, pasa del.

Mirábame a través o ordenador con ese sorriso.

Outra mensaxe máis. Borrar.

Non me determina o meu xénero.

Ao outro lado do teléfono de emerxencias non só está a fin dos malos tratos, tamén a vida que deixaches de vivir.

E na pantalla apareceu.

As túas palabras máncanme.

Medo, opresión, abafo.  Aire.

Para, para, para xa. Por que o fas? Que che fixen eu? Para.

Sangue pisando a neve.

O amor gáñase con esforzo, non se impón pola forza.

Tristura, dor, soidade, amargura…

Divertíaste moito.

Por que me pasa  a min isto?

Pido que ninguén teña que temer a ter vida.

Non entendo por que quedas cos teus amigos… Non me queres. É iso?

Cheos de odio e rabia.

Palabras.

Non as empregues para mancar.

Ollos que miran, mans que atan, voces que matan.

Se ensino o meu corpo non significa que me poidas tocar.

Se non respondo ás mensaxes é que non che quero falar. Déixame.

Nin mortas nin escravas.

Creación colectiva composta polas alumnas e alumnos de Literatura Universal do IES Val do Tea, curso 2016/17 para ler no Acto contra a violencia de xénero celebrado no concello de Ponteareas

Sés, “Concordias de papel” en Co xenio destrozado

 

 

El joven famélico mira la panadería

Y este es nuestro cadáver exquisito:

El joven famélico mira la panadería

la caída al abismo

que juega al escondite por la noche

preso de la dictadura.

El viento soplaba suave.

La niña perdió su cabeza

especialmente alegre

sinónimo de libertad.

Hoy hueles diferente, a mor, libertad, paz. Y eso me gusta.

Un rosal creció allí donde cayó tu sangre.

El rojo como la sangre.

Es la poesía con la que se viste el viento.

Irromplible. Incondensable.

¿Por qué intentarlo siquiera? Solo ríndete. Yo lo hice.

El tiempo es una ilusión

y esta noche solo quiero olvidarme de los problemas.

Una sirena que encalló en la barra de un bar.

Solo cuando no me ves, si no me ves.

La vida es bella, eterna.

Un anillo para gobernarlos a todos

pero somos polvo,cenizas.

La princesita es una pitillera y está embarazda del Joao.

Siguió el paseo de baldosas rojas.

La niña observa el cielo

y al final todo se acaba.

Nuestros haikus

La semana pasada, al hilo de las literatura antiguas, veíamos en clase qué era un haiku y de dónde procedía.

Desafiando al tempo y a la geografía aquí están los vuestros. ¡Parecen del mismísimo Basho!

Ve mariposa
A descubrir el mundo
Tal y como es.

(Alexiane Labajos)

“Mariposa” Alexiane

Lloviendo lejos
el viento fuerte ruge
gotas cayendo.

(Aora Durán)

Foto de Lara Alonso
Foto de Lara Alonso

Tarde de otoño
sus hojas deja caer
entre lágrimas.

(Uxía Casal)

Carece de luz
pero al llegar la noche
ciega al ciego.

(Bruno Boente)

Colinas verdes.
Memorias de pisadas,
sueños que vuelan.

(Alba Ferreira)

El mar es bravo
pero sí sabe cómo
acunar una hoja.

(Elisa Gómez)

O ceo brilla
ata que vén a noite
e todo se apaga.
(Sara Cruces)

Noche Ángela_01
Foto de Ángela Costas

El sol se esconde,
detrás, donde es rutina.
Sale la noche.
(Paula Fdez)

Alta montaña
en el atardecer es,
nubes se ven.

(María José Alfaya)

Allí está la luna
solitaria,
pero aún así brilla.

(Uxía Fernández)

El mar profundo
refleja el cielo,
se oye la brisa.
(Dionet Villanueva)

El mar de Dionet
El mar de Dionet

Mar inmenso azulado

que todo lleva

y todo trae.

(Aury Medina)

Dejó la lluvia
un cielo de colores
anaranjados

Ángela Tellado

Naturaleza.
Ve la flor en lo alto:
sopla y desea.

(Alba Iglesias)

Diente de león visto por Alba Iglesias
Diente de león visto por Alba Iglesias

El sufrimiento
la muerte te persigue
resiste siempre.

(Carlos Amil)

Nievan cenizas
de un cielo rojo y gris.
Hogar de piedras.

(María Reirís)

De blanco la flor,
en el claro jardín,
sobre lo negro.

(Tatiana Columna)

 Foto de Tatiana
Foto de Tatiana

El peluquero
Les colorea el pelo
Luego lo corta.

(Jessica da Silva)

Cada mañana
contemplo las montañas
placer y vida.

(Javi Táboas)

Llega la noche.
Colores por doquier.
Se escabulló.

(Iria López)

Atardecer,
Silencio de las nubes
De un día de verano.

(Alba Giráldez)

El atardecer se ha puesto
cuando la luz del sol se va apagando
y la noche se está poniendo

(Yesi Pérez)

Las nubes de Alba
Las nubes de Alba Giráldez

Jarrón y rosa
adornan el estante
en la penumbra

(Antonio Freire)

Los charcos llenos,
solos y con paciencia,
esperan el sol.

(Lara Alonso)

Lo humano se yergue
donde muere lo verde.
Y viceversa.

(Ángela Costas)

  Ver relajadamente

la arena fina
de agua translúcida.

(Elisa Fernández)

La triste lluvia
No eclipsa la belleza
Del buen paisaje.

(Samuel Fernández)

No solo tú escribes haikus. Otros ocidentales también han cultivado estos pequeños textos. Fueron Octavio Paz, Mario Benedetti, Borges, Andrés Newman, Uxío Novoneyra, Xoan Abeleira entre otros. Y también Leo. Echadles un ojo a estos haicus.