Bienvenidos, lectores y lectoras del curso 2016/2017

Inauguramos el blog del curso 2016-2017 con la lectura y el comentario de este soneto grandioso de Francisco de Quevedo: “Amor constante más allá de la muerte”

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Crossing the River Styx.jpg

Caronte cruzando la laguna Estigia es quizá la obra más famosa de Joachim Patinir

El actor y académico José Luis Gómez recitaba así el poema que tú acabas de conocer y celebrar:

Siglos más tarde, Roque Dalton escribió:

Después de la bomba atómica polvo serán, mas, ¿polvo enamorado?

(Imagen extraída de esta interesante página de grafitis)

Y tú, ¿qué escribes tú? ¿Te atreves a imitar a Quevedo?