Baudelaire ( y los poetas malditos) nos explican el Fin de Siglo

Antes de escuchar a Baudelaire, vamos a viajar en el tiempo al París de finales de siglo. Nos lleva Toulouse_ Lautrec, el pintor de los bohemios y los burdeles, a quien ya conoces,   hasta el Moulin Rouge:

 

para bailar tango (como Roxanne en Moulin rouge):

En las últimas décadas del siglo XIX  y la primera del XX, en la vida nocturna parisina sobre todo,  se extiende un clima espiritual caracterizado por el cuestionamiento de los valores de la sociedad burguesa. Las características nos las explica Baudelaire en sus poemas. Comenzamos con “El albatros”

Por distraerse, a veces, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Dejan penosamente arrastrando las alas,
Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!

El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del ballestero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.

“Spleen e ideal”en Las flores del mal

Este rechazo del mundo burgués también se traduce en la aparición de dos nuevos tipos sociales: el bohemio y el dandi. El bohemio es un artista inadaptado que se sitúa en los márgenes de la sociedad

“El poeta pobre” de Carl Spitzweg

Me alejaba, las manos en los bolsillos rotos.

Mi levita también se volvía ideal.

Andaba bajo el cielo, Musa, yo, tu vasallo.

¡Oh, sí, sí, qué de amores espléndidos soñados!

Mi único pantalón tenía un agujero.

Soñador Pulgarcito, desgranaba en mi marcha

rimas. Y mi posada era dormir al raso.

Las estrellas, arriba, dulcemente crujían.

Y yo las escuchaba, al borde del camino,

bellas tardes de otoño, en que sobre mi frente,

¡oh!, vino de vigor, goteaba el rocío.

Y allí, rimando en medio de las sombras fantásticas,

tiraba, cual de lira, de los pobres cordones

de mis zapatos rotos, un pie en el corazón.

Arthur Rimbaud, traducción de Vicente Gaos

y mantiene comportamientos amorales y autodestructivos:

A mi lado sin tregua el Demonio se agita;
En torno de mi flota como un aire impalpable;
Lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones
De un deseo llenándolos culpable e infinito.

Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
De la más seductora mujer las apariencias,
y acudiendo a especiosos pretextos de adulón
Mis labios acostumbra a filtros depravados.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solas planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡Y el sangriento aparato que en la Destrucción vive!

“La destrucción”, en Las flores del mal

El dandi se distingue por su refinamiento extremo, casi extravagante, en el vestir, en los modales o en la forma de hablar y encontrará en el escritor irlandés Oscar Wilde su encarnación más característica.

Así vio Lautreac a Wilde:

Portrait of Oscar Wilde - Henri de Toulouse-Lautrec

Ante la imposibilidad de encontrar sentido o justificación de la vida, el tedio (aburrimiento o spleen) se convierte en el estado de ánimo característico de fin de siglo.

“(…) Pero, entre los chacales, las panteras, los podencos,
Los simios, los escorpiones, los gavilanes, las sierpes,
Los monstruos chillones, aullantes, gruñones, rampantes
En la jaula infame de nuestros vicios,

¡Hay uno más feo, más malo, más inmundo!
Si bien no produce grandes gestos, ni grandes gritos,
Haría complacido de la tierra un despojo
Y en un bostezo tragaríase el mundo:

¡Es el Tedio! –los ojos preñados de involuntario llanto,
Sueña con patíbulos mientras fuma su pipa,
Tú conoces, lector, este monstruo delicado,
Hipócrita lector, mi semejante, ¡mi hermano!

Fragmento de “Al lector”,en Las flores del mal

“Spleen”

Cuando el cielo bajo y grávido
pesa como una losa
Sobre el gimiente espíritu
presa de largos tedios,
Y el horizonte abarcando todo el círculo
Nos depara un día negro má
s triste que las noches;

Cuando la tierra se ha convertido
en un húmedo calabozo,
Donde la Esperanza, como un murciélago,
Se va dando golpes contra las paredes
con sus tímidas alas
Y chocando la cabeza con los techos podridos;

Cuando la lluvia esparciendo
sus inmensos regueros
Imita los barrotes de una vasta prisión
Y un pueblo mudo de infames arañas
Viene a tender sus trampas en el fondo de nuestros cerebros,

Unas campanas empiezan de pronto
a tocar furiosamente
Y lanzan al cielo un aullido espantoso,
Como los espíritus errantes y sin patria
Que se ponen a gemir con porfía.

El culto al placer y el erotismo, propios de la época, pueden entenderse como una protesta contra las convenciones burguesas, pero responden, en último caso, a la voluntad de combatir el vacío existencial.

El pecado por Franz Stuck

¡Carne, celeste carne de la mujer! Arcilla

-dijo Hugo-, ambrosía más bien, ¡oh maravilla!,
la vida se soporta,
tan doliente y tan corta,
solamente por eso:
roce, mordisco o beso
en ese pan divino
para el cual nuestra sangre es nuestro vino.
En ella está la lira,
en ella está la rosa,
en ella está la ciencia armoniosa,
en ella se respira
el perfume vital de toda cosa.

Lucía Aldao y María Lado recitan así de bien este poema  extraído de Salomé de Oscar Wilde:

Ven, bello gato, a mi amoroso pecho;
Retén las uñas de tu pata,
Y deja que me hunda en tus ojos hermosos
Mezcla de ágata y metal.

Mientras mis dedos peinan suavemente
Tu cabeza y tu lomo elástico,
Mientras mi mano de placer se embriaga
Al palpar tu cuerpo eléctrico,

A mi señora creo ver. Su mirada
Como la tuya, amable bestia,
Profunda y fría, hiere cual dardo,

Y, de los pies a la cabeza,
Un sutil aire, un peligroso aroma,
Bogan en torno a su tostado cuerpo.

“El gato” en Las flores del mal

¡Cuánto me gusta ver, querida indolente,
de tu cuerpo tan bello,
como una tela vacilante, resplandecer tu piel!

Sobre tu abundante cabellera
De agrios perfumes,
Mar oloroso y vagabundo
De olas azules y oscuras,

Como un navío que se despierta
Al viento de la mañana,
Mi alma soñadora se prepara para partir
Hacia un cielo lejano.

Tus ojos, donde nada se revela
De dulce ni de amargo,
Son dos joyas frías donde se mezcla
El oro con el hierro.

Al verte caminar con cadencia,
Bella en tu abandono,
Se diría que eres una serpiente que danza
En el extremo de un bastón.

Bajo el fardo de tu pereza
Tu cabeza infantil
e balancea con la blandura
De un joven elefante,

Y tu cuerpo se inclina y se prolonga
Como un fino navío
Que se balancea de borda a borda y sumerge
Sus vergas en el agua.

“La serpiente que danza” Charles Baudelaire

El erotismo de  Gustav Klimt

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“Dánae” de Klimt

“El beso” de Klimt

 La mujer prerrafaelista, frágil, etérea, espiritualizada será otro prototipo que influirá poderosamente en los simbolistas y decadentistas franceses.

Dante Gabriel Rossetti

El deseo de evasión de una realidad anodina, prosaica (presente ya en la literatura romántica que se relaciona con el rechazo a la sociedad burguesa y el tedio de vivir) es una actitud compartida por los poetas finiseculares

“(…) he aquí que veréis en mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de países lejanos ó imposibles: qué queréis! yo detesto la vida y el tiempo en que me tocó nacer[…]”

Rubén Darío, Prosas Profanas y Otros Poemas

 

“Brisa marina” de Mallarmé
¡La carne es triste, ay! y ya agoté los libros.
¡Huir, huir allá! Siento a las aves ebrias
De estar entre la ignota espuma y los cielos.
Nada, ni los viejos jardines que los ojos reflejan
Retendrá el corazón que hoy en el mar se anega,
Oh noches, ni la desierta claridad de mi lámpara
Sobre el papel vacío que su blancura veda
Y ni la joven madre que a su niño amamanta.
Partiré ¡Steamer que balanceas tu arboladura,
Leva ya el ancla para la exótica aventura!

Un Tedio, desolado por crueles esperanzas
Cree aún en el supremo adiós de los pañuelos,
Aunque, tal vez, los mástiles que invitan huracanes
Son aquellos que el viento doblega en los naufragios
Perdidos, sin mástiles, sin mástiles ni fértiles islotes…
¡Mas, oh corazón mío, escucha la canción de los marinos!

 

Mi niña, mi hermana,

¡Piensa en la dulzura

De vivir allá juntos!

Amar libremente,

¡Amar y morir

En el país que a ti se parece!

Los soles llorosos

De esos cielos encapotados

Para mi espíritu tienen la seducción

Tan misteriosa

De tus traicioneros ojos,

Brillando a través de sus lágrimas.

Allá, todo es orden y belleza,

Lujo, calma y voluptuosidad.

Muebles relucientes,

Pulidos por los años,

Decorarían nuestra alcoba;

Las más raras flores

Mezclando sus olores

Al vago aroma del ámbar

Los ricos artesonados,

Los espejos profundos,

El esplendor oriental,

Todo allí hablaría

Al alma en secreto

Su dulce lengua natal.

Allá, todo es orden y belleza,

Lujo, calma y voluptuosidad.

Mira en esos canales

Dormir los barcos

Cuyo humor es vagabundo;

Es para saciar

Tu menor deseo

Que vienen desde el cabo del mundo.

-Los soles en el ocaso

Recubren los campos,

Los canales, la ciudad entera,

De jacinto y de oro;

El mundo se adormece

En una cálida luz

Allá, todo es orden y belleza,

Lujo, calma y voluptuosidad.

Las flores del mal Charles Baudelaire (Es casi una nana que Alexiane nos tiene que recitar en francés para que percibamos la musicalidad)
Henri Matisse - “Lujo, calma y voluptuosidad” (1904, óleo sobre lienzo, 95 x 118 cm, Museo d’Orsay, París)
Matisse pintó esta obra en Saint-Tropez, durante el verano de 1904. Había ido allí a pasar las vacaciones con a su amigo Paul Signac, el pintor puntillista, que fue quien acabaría comprando el cuadro. Influido por Signac, Matisse utilizó una técnica pseudo-puntillista, es decir, un puntillismo “a su aire”. Las pinceladas son demasiado grandes para mezclarse en la retina del espectador (comparadlas, por ejemplo, con las de los cuadros de Seurat: http://bit.ly/1CfrLHY) y las figuras están delimitadas por líneas, en vez de puntos. Además, colorido que utiliza es demasiado vivo y estridente. Por este último motivo, este cuadro está considerado como una de las primeras obras del Fauvismo (http://bit.ly/1sSEzNN).
El título alude a uno de los versos del poema “La invitación al viaje” de Charles Baudelaire: “Là, tout n’est qu’ordre et beauté / Luxe, calme et volupté.” (Allí todo es orden y belleza / lujo, calma y voluptuosidad.). Y el tema es una reinterpretación del clásico paisaje idílico con bañistas, que llevaba pintándose desde el Renacimiento. Sin embargo, Matisse añade pequeños detalles que lo convierten en una escena contemporánea: la jarra que hay sobre el mantel, el hombre calvo vestido (que parece un fauno-voyeur) o la gorra de capitán que lleva puesta una de las chicas,l.
Es una visión nostálgica y moderna de la mítica Arcadia, cuyos habitantes se pasaban los días vagueando en el campo, bañándose, cantando, comiendo, bailando y “queriéndose” unos a otros, sin tener que preocuparse por nada. Yo me apuntaría encantada.
 Henri Matisse – “Lujo, calma y voluptuosidad” (1904, óleo sobre lienzo, 95 x 118 cm, Museo d’Orsay, París)
Esta aspiración explica la ambientación en geografías remotas o imaginarias, la recreación de episodios y personajes de la mitología, los cuentos de hadas o del pasado legendario, los ambientes refinados, lujosos, exóticos

Esta actitud preciosista  y evasiva se traduce, en pintura,en el Prerrafaelismo (se recrean personajes literarios o legendarios, con una ambientación medieval)

La Ofelia que ya conoces de Millais

Y la Beatriz de Dante vista por Rossetti:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Helena de Troya” de Evelyn de Morgan

“La dama de Shaloot” de Waterhouse

The Lady of Shalott de Arthur Hughes

Por otra parte, con frecuencia el bohemio recurre al alcohol y las drogas para escapar de esa realidad insoportable. El pintor impresionista Degas pintó “Los bebedores de absenta”:

Un café con doble de tranquilidad, por favor

Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua.

Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis.
Pero embriagaos.
Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la hierba verde
de un foso, en la tristona soledad de vuestro cuarto, os
despertáis, diminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al
viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo lo que huye, a
todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a
todo lo que habla, preguntadle la hora que es; y el viento, la ola,
la estrella, el ave, el reloj, os contestarán: «¡Es hora de
emborracharse! Para no ser esclavos y mártires del Tiempo,
embriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poesía o de
virtud; de lo que queráis.»

Poema  número 33 de El spleen de París

También puede entenderse como una respuesta al mercantilismo y al sentido práctico propios de la burguesía el ideal de “el arte por el arte”, la búsqueda de la belleza como un fin en sí misma .

Este esteticismo se mantiene en el gusto por la decoración y líneas curvas del diseño,el desarrollo de las artes gráficas, la pintura o arquitectura de Fin de Siglo.

 

Los artistas buscan en lo bello un refugio frente al prosaísmo de la realidad, pues la belleza vuelve “menos ruin a este mundo, y este tiempo, más leve”

 

 

 

Casa Batlló diseñada por el arquitecto modernista Gaudí.

 

Himno a la belleza

¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo,
Oh, Belleza? Tu mirada infernal y divina,
Vuelca confusamente el beneficio y el crimen,
Y se puede, por eso, compararte con el vino.

Tú contienes en tu mirada el ocaso y la aurora;
Tú esparces perfumes como una tarde [tempestuosa;
Tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
Que tornan al héroe flojo y al niño valiente.

¿Surges tú del abismo negro o desciendes de [los astros?
El Destino encantado sigue tus faldas como un [perro;
Tú siembras al azar la alegría y los desastres,
Y gobiernas todo y no respondes de nada,

Tú marchas sobre muertos, Belleza, de los que [te burlas;
De tus joyas el Horror no es lo menos [encantador,
Y la Muerte, entre tus más caros dijes,
Sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.

El efímero deslumbrado marcha hacia ti, [candela,
Crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta [antorcha!
El enamorado, jadeante, inclinado sobre su bella
Tiene el aspecto de un moribundo acariciando [su tumba.

Que procedas del cielo o del infierno, qué [importa,
¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, [ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la [puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido?

De Satán o de Dios ¿qué importa? Ángel o [Sirena,
¿Qué importa si, tornas —hada con ojos de [terciopelo,
Ritmo, perfume, fulgor ¡oh, mi única reina!—
El universo menos horrible y los instantes [menos pesados?

Los carteles de Mucha

y de Bearsley

 

Si el positivismo había sido el movimiento filosófico subyacente a la novela realista y naturalista, la literatura finisecular se relaciona con las doctrinas irracionalistas y vitalistas de Schopenhauer, Nietzsche o Bergson que suponen el rechazo de la razón y la ciencia como instrumentos de conocimiento y motores del progreso.

Según el filósofo alemán Schopenhauer, la voluntad produce en el ser humano un afán perpetuo de satisfacer sus apetitos vitales. Este deseo irracional e insaciable, causa un dolor que solo el arte y singularmente la música, puede aplacar.

El también alemán Nietzsche lleva a cabo una crítica radical sobre los valores sobre las que se había asentado la civilización occidental: la razón y el cristianismo.

Para el pensador francés Bergson, la intuición debe sustituir a la razón como fuente de conocimiento.

Archivo:Correspondencias.jpg

“Correspondencias”

La Natura es un templo donde vividos pilares
Dejan, a veces, brotar confusas palabras;
El hombre pasa a través de bosques de símbolos
que lo observan con miradas familiares.

Como prolongados ecos que de lejos se confunden
En una tenebrosa y profunda unidad,
Vasta como la noche y como la claridad,
Los perfumes, los colores y los sonidos se responden.

Hay perfumes frescos como carnes de niños,
Suaves cual los oboes, verdes como las praderas,
Y otros, corrompidos, ricos y triunfantes,

Que tienen la expansión de cosas infinitas,
Como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
Que cantan los transportes del espíritu y de los sentidos.

Charles Baudelaire, Las flores del mal

Aquí puedes leer el poema analizado

Se produce, además, un auge de las doctrinas ocultistas o de un vago misticismo panteísta que propugna la unión del yo con el cosmos. Se trata de formas alternativas de espiritualidad que intentan llenar el vacío de trascendencia producido por el positivismo y el debilitamiento de las creencias religiosas tradicionales.

“La tumba de Charles Baudelaire
El templo sepultado divulga por la boca
Sepulcral de cloaca babeando rubí y barro
Abominablemente algún ídolo Anubis
Todo el hocico en llamas como un feroz ladrido.
O bien que el gas reciente tuerza la mecha bizca
Lo que enjuga sabemos los oprobios sufridos
Iluminando huraño un pubis inmortal
Cuyo vuelo según reverbera pernocta.
Qué follaje secado en ciudades sin noche
Bendecirá votivo como ella al sentarse
Vanamente en el mármol de Baudelaire.
Al velo que la ciñe ausente escalofríos
Esa su Sombra aún un tutelar veneno
A respirarlo siempre aunque de ellos muramos.
De su obra nos quedan Las flores del mal y Spleen de París (pequeños poemas en prosa):

La noche estrellada de Fin de Siglo

Los impresionistas destacaron por plasmar en las obras los cambios climáticos y la luz. Emplearon, además, la técnica de pinceladas sueltas que, fundidas en la retina del espectador, crean la imagen (nos recuerda al símbolo de los escritores). Asimismo destacan por subordinar la forma y el dibujo al color (la sugerencia, también empleada por los literatos)

Claude Monet, Impresión, sol naciente

Los sollozos más hondos

del violín del otoño

son igual

que una herida en el alma

de congojas extrañas

sin final.

Tembloroso recuerdo

esta huida del tiempo

que se fue.

Evocando el pasado

y los días lejanos

lloraré.

ESte viento se lleva

el ayer de tiniebla

que pasó,

una mala borrasca

que levanta hojarasca

como yo.

“Canción de otoño”, Paul Verlaine

Paisaje de Claude Monet

Claude Monet

 

Edouard Manet 005.jpg

La lectura, de Manet

Pierre-Auguste Renoir, Le Moulin de la Galette.jpg

Baile en el Moulin de la Galette, de Auguste Renoir

Los postimpresionistas recuperaron el interés por la forma y el dibujo, se concede mayor atención a la expresividad y al contraste cromático para definir planos y formas:

“Sembrador con el sol poniente”, Van Gogh

“Cipreses”, Van Gohg

La noche estrellada de Van Gogh:

Vista de Auvers, Paul Cezanne

Toulouse_Lautrec, el pintor de los burdeles y la bohemia parisina

El Simbolismo supuso una reivindicación de la imaginación y la fantasía en el arte. Se impone una estética en la que el creador parte de su subconsciente para interpretar con libertad el mundo que lo rodea. Los pintores y poetas ya no pretenden plasmar el mundo exterior sino el de sus sueños y fantasías por medio de la alusión del símbolo. La pintura se propone como medio de expresión del estado de ánimo, de las emociones y de las ideas del individuo, a través del símbolo o de la idea.Defienden, por lo tanto, los creadores simbolistas una radical oposición al Realismo y buscan su inspiración en la fantasía y en el mundo de los sueños. Esta sensibilidad simbolista (carcaterizada por su sensorialidad y la capacidad de sugerencia) afectó a los diferentes lenguajes artísticos y propició la combinación y la interrelación de muchos de ellos.  Muchos pintores defienden una pintura poética y otros hallaron en las obras literarias (en especial en los textos bíblicos y grecolatinos) una de sus principales fuentes de inspiración. Un ejemplo es “Edipo y la esfinge” de Moureau. 

De este mismo pintor destacan algunas obras como:

“Europa y el toro”

“El elefante sagrado”

A menudo utilizaban colores fuertes para resaltar el sentido onírico o de o sobrenatural. Del mismo modo el uso de colores pasteles, por parte de algunos artistas, junto con la difuminación del color, perseguía el mismo objetivo. En este sentido destacan, sobre todo Klimt:

Y Odilon Redon:

“El silencio”

“El sueño de Caliban” ( Esclavo salvaje y deforme de Próspero, duque de Milán exiliado en una isla desierta y maléfica, hijo de bruja, es una mente insumisa y rebelde, uno de los personajes de La Tempestad de Shakespeare, a quien ya conoces mucho)

Aquí queda un pequeño vídeo que recoge las principales ideas del Simbolismo (puedes verlo después de que hayamos explicado el tema, a modo de repaso):

El mundo de Dostoievski

Para descubrirlo hay que leerlo. Aquí queda un pequeño estudio (muy pequeño) de la obra de uno de mis escritores favoritos, Fiodor Dostoievski:

Y este es el principio de Crimen y castigo:

Una tarde extremadamente calurosa de principios de julio, un joven salió de la reducida habitación que tenía alquilada en la callejuela de S… y, con paso lento e indeciso, se dirigió al puente K…
Había tenido la suerte de no encontrarse con su patrona en la escalera.
Su cuartucho se hallaba bajo el tejado de un gran edificio de cinco pisos y, más que una habitación, parecía una alacena. En cuanto a la patrona, que le había alquilado el cuarto con servicio y pensión, ocupaba un departamento del piso de abajo; de modo que nuestro joven, cada vez que salía, se veía obligado a pasar por
delante de la puerta de la cocina, que daba a la escalera y estaba casi siempre abierta de par en par. En esos momentos experimentaba invariablemente una sensación ingrata de vago temor, que le humillaba y daba a su semblante una
expresión sombría. Debía una cantidad considerable a la patrona y por eso temía encontrarse con ella. No es que fuera un cobarde ni un hombre abatido por la vida. Por el contrario, se hallaba desde hacía algún tiempo en un estado de irritación, de tensión incesante, que rayaba en la hipocondría. Se había habituado a vivir tan encerrado en sí mismo, tan aislado, que no solo temía encontrarse con su patrona, sino que rehuía toda relación con sus semejantes. La pobreza le abrumaba. Sin embargo, últimamente esta miseria había dejado de ser para él un
sufrimiento. El joven había renunciado a todas sus ocupaciones diarias, a todo trabajo(…)
Otra grandiosa novela del mismo autor es El idiota, que fue llevada al cine recientemente por el director ruso Vladimir Bortko

La señora Michel también leía a Tolstoi

A la señora Michel, protagonista de La elegancia del erizo (obra de posible lectura para la tercera evaluación). En estas entradas del blog del club de lectura tenéis mucha información sobre ella que os puede ayudar a hacer una lectura más completa) no solo le gustaban el té y las camelias, también la literatura. Nos habla a menudo de Tolstoi.

(…) He leído obras de historia, de filosofía, de economía política, de sociología, de psicología, de pedagogía, de psicoanálisis y, por supuseto y ante todo, de literatura. Las primeras me han interesado; la última constituye toda mi vida. Mi gato, León, debe su nombre a Tolstoi. El anterior se llamaba Dongo por Fabrice del. Al primero lo bauticé Karenina por Anna, nombre que yo acortaba en Kare, por miedo a que me desenmacarasen. Exceptuando la infidelidad stendhaliana, mis gustos se sitúan de manera muy nítida en la Rusia anterior a 1910, pero me vanaglorio de haber devorado una parte bastante apreciable de la literatura mundial, teniendo en cuenta que soy una persona de origen campesino cuyas esperanzas de hacer carrera alcanzaron hasta la portería del número 7 de la calle Grenelle, cuando habría podido pensarse que un destino como el mío me abocara al culto eterno de las novelitas rosas de Barbara Cartland. Bien es cierto que soy_ y me siento_ culpable de cierta inclinación por las novelas policíacas, pero las que yo leo las considero literatura de altísima categoría. Me resulta especialmente difícil, algunos días, sustraerme a la lectura de alguna novela de Connelly o de Mankell para contestar al timbrazo de Bernard Grelier o de Sabine Pallieres, cuyas preocupaciones no son congruentes con las meditaciones de Harry Bosch, el agente amante del jazz del Departamento de Policía de Los Ángeles (…)”

Página 73 de La elegancia de erizo, publicada por Seix Barral

Y de Tolstoi nos hablarán mañana varias compañeras. Decía la señora Michel que todas las familias felices se asemejan; cada familia es infeliz a su modo. Pero esta no es una cita original de la portera, es el principio de la estupenda novela de Tolstoi Anna Karenina, obra por la cual la señora Michel siente una profunda admiración  y que la unirá con el nuevo vecino, el director japonés.

Pero, ¿quién es Anna Karenina? ¿Por qué le gustará tanto a la señora Michel? ¿En que se parece a Anita Ozores y a Emma Bovary? Mañana lo sabremos.

De esta novela rusa se han hecho varias adaptaciones cinematográficas. La última es del 2012. Esta es la ficha técnica de la misma y aquí queda el trailer:

 

El portazo de Nora

“¿Qué hizo parecer Casa de muñecas, como drama, tan poderosamente original? ¿El tratar de gente real en situaciones reales? Seguramente esto es muy discutible. Los personajes de la obra difieren muy poco de los habituales del drama romántico: la inocente mujer infantil, envuelta en una desesperada decepción; el torpe marido insensible; el amigo fiel. Similarmente, las principales situaciones de la obra son típicas del drama de intriga: el secreto culpable, los labios sellados, la complicación de la situación alrededor de la carta final del villano. (…) nada de esto es totalmente nuevo, y es la parte principal de la obra.

Pero la novedad aquí es que estas muñecas, deliberadamente románticas, son repentinamente arrojadas a la vida.”

R. Williams  El teatro de Ibsen a Brecht

Acabamos de conocer a Ibsen y su Casa de muñecas estos estos días. Sabéis ya nuchas cosas del teatro de Ibsen, pero para acercarse a libro lo mejor es leerlo, no hay duda. Recomiendo la lectura de este clásico. En la biblioteca hay varios ejemplares de la obra. Si queréis leerla con ayuda, consultad estas entradas del blog de club de lectura del insti.  Veréis qué se esconde detrás del portazo de Nora. Pensad en los portazos que todavía tenemos que dar.

Capitanes de abril

O día 25 de abril de 1974  caeu a ditadura salazarista que dominaba Portugal dende 1933. A fin deste réxime, coñecido coma o Estado Novo permitiu que as últimas colonias portuguesas acadaran a súa independencia tras unha longa guerra contra a metrópole e que Portugal se convertese nun estado democrático.

O día 25 de abril, ás 0:25 horas, a Rádio Renascença transmite Grândola, Vila Morena, unha canción revolucionaria de José Afonso, prohibida polo réxime:
«Grândola, vila morena / Terra da fraternidade / O povo é quem mais ordena / Dentro de ti, ó cidade / Em cada esquina um amigo / Em cada rosto igualdade»

O militar Saraiva de Carvalho foi o militar que se puxo áfronte dun movemento revolucionario que se opoñía ao réxime. Decidiu que esa canción sería o sinal  do comezo da revolución. Armaríase unha columna de militares que marcharía ata Lisboa para pedir a destitución do ditador. Outros desobedientes, coma Antígona!

Eran varios militares novos, veteranos da Guerra de Ultramar que xa non crían na guerra nin no Goberno. Que no crían nun Estado Novo que levaba xa corenta e anos de ditadura fascista.  Era un réxime  gobernado pola PIDE, a policía política. Un país gobernado polo silencio.

Cando a columna armada do capitán Fernando José Salgueiro Maia chegou a Lisboa, o golpe xa era un éxito. As guarnicións de Oporto, Faro e Braga decidiron poñerse do lado dos revolucionarios e  tomaron con inusual calma aeroportos e aeródromos, ademais das diversas instalacións do Goberno civil. O pobo aliábase  cos militares rebeldes, e os propios militares de Lisboa adheríanse  ao golpe a medida que avanzaba a madrugada.En poucas horas, columnas militares procedentes de varios lugares do país ocuparon pacíficamente os puntos estratéxicos da capital ata que se produciu a rendición do dictador Caetano sen necesidade de disparar un só tiro. Nas rúas civís e militares abrazábanse. As floristas e despois a xente que transitaba polas rúas ofrecían de forma espontánea caraveis aos soldados que estes colocaron na boca dos seus fusís; con ese xesto bautizaron a última revolución romántica de Europa. Unha das máis poéticas.

Ás 16:00 horas del día 25 de abril de 1974, tras oito horas de cerco tenso pero pacífico, o presidente Marcelo Caetano aceptaba as condicións de Maia, pero só se rendería ante un oficial de alta graduación. Fíxoo perante o xeneral Antonio de Spínola, un dos líderes del MFA,  de ideoloxía conservadora. Spínola acudiu ao Cuartel do Carmo e, ás 17:45 horas, certificou a capitulación do Goberno. Como los Capitáns de Abril non querían vinganza nin represión permitieron que, esa misma noite, Caetano e meirande parte dos ministros do réxime voaran ao exilio en Brasil. Inicíase un proceso que, non sen dificultades, concluiría coa celebración de eleccións un ano despois e coa aprobación da Constitución o 2 de abril de 1976.

A democracia chegaba a Portugal grazas a una revolución militar, na que só  houbo catro mortos . Unha revolución na que o exército deu a espalda á súa priopia condición e que sería lembrada por un símbolo da primaveira. Porque mentras no Vietnam  se lanzaban bombas os militares do exército portugués só tiñan caraveis nos seus fusís. Era a Revolução dos Cravos.

A película Capitanes de abril cóntanos como se produciu esta fermosísima revolución. Tédela na biblioteca. Así comeza:
Por outro lado, podedes ler a novela de Rosa Aneiros, Resistencia, que conta unha historia de amor no contexto da revolución.

 

El Dickens norteamericano

Hoy se cumplen 106 años de la muerte del escritor Mark Twain, el escritor de la aventura. Mientras os corrijo los comentarios de Las aventuras de Huckleberry Finn podéis ver un fragmento de la película homónima:

Del mismo autor destacan Las aventuras de Tom Sawyer, el mejor amigo de Huck Finn. También esta ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones, en 1973

y más recientemente, en el 2011. Esta es la ficha técnica de la peli y el trailer de la misma: